El detector de autoextinción es un dispositivo automático diseñado para activarse al detectar altas temperaturas y liberar un agente extintor que apaga el fuego en su fase inicial
Funcionamiento automático: Se activa sin intervención humana al alcanzar temperaturas elevadas (por ejemplo, entre 155°C y 160°C).
Versatilidad de uso: Se instala en zonas de alto riesgo como compartimentos de motores de automóviles, tableros eléctricos y racks de servidores.